domingo, diciembre 06, 2009

Cuento: Reunión

Quizá tuve que haber colgado este cuento antes de la publicación de mi libro. Pero bueno, como hace tiempo que no posteo un texto mío, comparto con ustedes REUNIÓN, que es el cuento que abre AMOR A QUEMARROPA, libro de cuentos que llegué a publicar a mediados de mayo del presente año. Recuerdo que este cuento apareció publicado en QUIPU, el blog que dirigía Gustavo Faverón. Y recuerdo mucho las críticas que recibí debido a que envíe el cuento en su primer borrador. Y obvio que no me molestaron, ofendieron o algo parecido. Sino por el contrario, las verdaderas críticas sirven de mucho. REUNIÓN también se encuentra perdido por algunas revistas electrónicas, y fue con el cual obtuve una mención honrosa en el IV cuentatón organizado por la municipalidad de Jesús María.
Este libro está conformado por 15 cuentos. Considero que REUNIÓN es el cuento que sirve como epítome del libro, y con el cual podrán hacerse una imagen previa de AMOR A QUEMARROPA. Por cierto, mi libro lo pueden encontrar en la FERIA DEL LIBRO "RICARDO PALMA", en el stand "ALPE".
Espero que se den una vuelta por la feria. Fui el día jueves y la verdad es que siempre sorprenden a uno. Doris Moromisato cumple su función de la mejor forma. El público no saldrá decepcionado. Lo puedo garantizar.
Reunión
"Es natural que haya consecuencias
al romperle el corazón a un maldito matón".
Kill Bill Vol. II
Primero: una reunión con personas confiables. Segundo: tu ex enamorada hace su ingreso para presentarnos a su nueva pareja. Tercero: los vinos trepan lentamente. Cuarto: una favorita pieza musical te invita al centro. Quinto: observas detenidamente a Nadia. Sexto: recuerdos renacen cuando te encaminas hacia ella. Séptimo: un tipo se te interpone. Octavo: un empujón consigue derribarlo. Noveno: la tomas del brazo y sales de la reunión, mientras el caído es pieza de golpes financiados por ti. Décimo: frente a frente le dices que no la has podido olvidar, y súbitamente un beso los une. Dejan la reunión, olvidando el motivo: tu onomástico. Tomados de la mano caminan en silencio por las calles. Las tenues luces de algunos postes alumbran lo que tienen que alumbrar: dos seres abandonados al presente, al momento. Y a unos cuantos metros, el espacio al cual se dirigen: un hotel. Ahí te esperan ellos.
El recepcionista te entrega la llave del cuarto ya alquilado por tus amigos. Suben hacia el tercer piso. En su mirada notas predisposición, "un confío en ti" pronunciado, el cual te hace su dueño provisional. Tu celular vibra. Pides unos segundos a Nadia para contestar la llamada, y te alejas un poco. La confirmación de la voz te hace sentir regocijado. Era lo que necesitabas oír. Cuelgas y vas directamente hacia la chica que te espera en la puerta del cuarto. La besas tocando sus pequeños senos. Introduces la llave e ingresan. Una oscuridad los envuelve. Enciendes las velas aromatizantes preparadas para la ocasión. Empiezas a desvestirla, y te percatas, por vez primera, de que la niña de diecinueve años ha quedado relegada, olvidada en la nueva anatomía que tus ojos presencian dificultosamente. Llegan a la cama y el sexo se vuelve el protagonista. Acomodándose para una nueva postura, ella los ve. Sentados, con las piernas abiertas, ellos se masturban.
Nadia intenta desesperadamente separarse de ti. Sus gritos son estruendosos. Nadie la escuchará. El hotel está dispuesto a tu dinero. El recepcionista es Ricardo, un antiguo condiscípulo de la universidad. Cuando le comentaste la idea no la aceptó, pero después de que le propusiste una buena suma de dinero, más de lo que ganaría en un día entero, aceptó. Fue así que se convirtió en tu nuevo cómplice.
Los gritos continúan. Le propinas un fuerte golpe en el rostro para que guarde silencio. Sus lágrimas se mezclan con una línea de sangre que fluye desde su nariz. Te pide explicaciones. "¿Se las das o no?", piensas. Pero sólo te limitas a propinarle otro golpe. Tu participación en el cuerpo y en la vida de Nadia, terminó. "Ya no hay nadie más a quien joder", dices interiormente. Y sabes que es la verdad, la única verdad. Das la señal para que ellos continúen. La amarran en la cama, y empiezan a tomarla. No sientes piedad alguna por ella. Cuando le dijiste que aún no la habías podido olvidar, fue para traerla a este lugar, a esta situación. Sabías que por más que ella continuaba con su larga lista de enamorados, no conseguía apagar la candencia de tus recuerdos. Te paras para proporcionarles a los hombres que tienes al frente ciertos cuchillos y navajas. "Hagan lo que deseen", les dices, y sales del cuarto.
Cuatro horas han pasado hasta que Carlos y Enrique llegan al bar en donde te encuentras. "Ya, Jesús. Todo hecho". "¿Y los cuerpos?", preguntas. "No te preocupes. Nunca aparecerán". Y se marchan cuando les entregas el fajo de billetes en agradecimiento por su trabajo. Terminas tu vaso de ron y, ante la vista de los pocos parroquianos, coges tu arma y te das un disparo en la cabeza.
De AMOR A QUEMARROPA (editorial Casatomada).
Año de publicación: 2009

viernes, noviembre 27, 2009

HORA ZERO: Los broches mayores del sonido.

Tuve que caminar por todo el Jirón Ica para dar con la dirección que me habían facilitado. Objetivo: conseguir el libro de "HORA ZERO: los broches mayores del sonido". Debido a cargas académicas, me fue imposible ir a la presentación que se dio en la Biblioteca Nacional. Pero NI CAGANDO. Tenía que conseguir ese librazo sí o sí. Ahora lo tengo en mis manos, y no puedo dejar de sentir un gran afecto e identificación enormes. "(...) y a nosotros Señor Mañana / a nosotros que nos rompa el viento / pero que jamás nos jodan" (Arquitectura del amor, de Eloy Jáuregui).
El día, fue un lunes que recuerdo muy bien, resultaba jodido, ya que el sol quemaba terriblemente. Y yo, con una fiebre jodida, llegué sudoroso, con la respiración entrecortada, los ojos lacrimosos, y el cabello desbaratado, a la dirección dada. Toco la puerta, y un señor -no le pregunté el nombre- me recibe. "¿Si?". "¡Qué tal!, me dijeron que aquí podría conseguir el libro de HORA ZERO". "Está 50 soles". Vale decir que quien me dio la dirección, también me dijo que podría adquirir el libro a 30 soles. Así que "lo que pasa es que me dijeron también que podría conseguirlo a 30 soles". "¿Quién te dijo eso?" Y con mucho atrevimiento: "El señor Tulio Mora". Segundos después el señor bajó con un libro en la mano. "Toma". "Gracias, aquí tiene", le dije dándole los billetes. ¡Y ya! ¡Ya tenía el libro! En la avenida Tacna tomé cualquier carro que me dejara por mi casa, ya no aguantaba el calor jodido, ya no aguantaba mi fiebre, pero, sobre todo, ya no aguantaba las ganas de empezar a leer lo que el libro me iba a regalar. Leí casi una hora y media que fue el trayecto de la Av. Tacna hacia mi casa. Y disfruté, disfruté. Y aún lo sigo haciendo...
"Gracias Hora Zero por desahuevar a las personas".
HORA ZERO: Los broches mayores del sonido.
¿Qué se puede encontrar en el libro?
Les doy el índice de forma resumida.
1.- Introducción de Tulio Mora.

2.- La reflexión trágica, que es la antología poética misma. Más de 40 poetas.

3.- Los calígrafos de la duda, que es la parte narrativa del libro.

4.- Los simulacros del otro, que es una sección pictórica de artistas que tambíén pertenecen al movimiento.

5.- Otras dimensiones de la memoria, que son algunas crónicas, testimonios de vida, y algunas cartas.

6.- Las pedradas del escándalo, en donde se puede encontrar los manifiestos que el movimiento tiene. Así como también manifiestos del INFRAREALISMO, movimiento creado por el chileno Roberto Bolaño y el poeta mexicano Mario Santiago.

7.- La hora en que sobra la eternidad, un poema-resumen escrito por Tulio Mora sobre el movimiento HORA ZERO.
8- Y claro está, una infaltable Bibliografía.
Bien, creo que este libro re-inaugura a este movimiento. Los vuelve a las calles, los vuelve importantísimos. Ante un mundo jodido, ellos escriben lo que ven y la amargura que sienten.

domingo, noviembre 22, 2009

El Evangelio según Jesucristo.

Deseaba leer este libro hace mucho tiempo. Lo compré con una felicidad enorme, ya que lo había adquirido a un precio módico en uno de los famosos huecos que abundan en Lima... (¿algo bueno debe tener esta ciudad, no?).
Y bueno... como que no llenó -todas- mis expectativas. A esto se suma que era el primer libro que leía de Saramago. Siento que, a pesar de la historia contada en la obra, no hay mucho que poner en tela de juicio. A estas alturas creo que ya muchas personan han tratado de ver a un Jesús más terrenal, más humano, un ser igual que todos nosotros: llenos de dudas, de resignaciones, de cólera, de rebeldía, de cuestionamientos, etc.
Y de hecho que sí hay todo esto en la obra. Como lector no me llama la atención que la historia narrada sea diferente -una alternativa suena mejor- a lo encontrado en la Biblia. No me llama la atención que Jesús sea diferente. Lo que llamó la atención es que nada captó mi atención (sí, tal cual suena).
El Evangelio según Jesucristo es un libro interesante, en donde la magia -o la fe que la mayoría maneja- no se muestra en pasaje alguno. Aquí se muestra a un Jesús receptor de una culpa perpétua, que hará de él un hombre angustiado, en constante sufrimiento por saberse una tuerca más en el engranaje visionario de su padre, Dios. El final sí es conmovedor. Jesús prefiere, al saber que será crucificado, ser nombrado Rey de los Judíos y no Hijo de Dios ("Quién te ha dicho que yo digo que soy hijo de Dios (...) No les des oídos, yo soy el rey de los Judíos"), ya que, según este acto para él, la voluntad de su Padre (el querer expandir un reino cristiano, no sin antes haber causado tantas muertes para tal fin) no se concretará. Jesús prefiere ser recordado como un hombre simple, y por lo tanto, nadie podrá seguirlo, pero "comprendió Jesús que vino traído al engaño como se lleva al cordero al sacrificio, que su vida fue trazada desde el principio de los principios para morir así".
Lo que me gustó de la obra -no encuentro otra palabra- fue conocer a un Dios limitado, a un Dios para el cual el hombre no es más que un "palo para cualquier cuchara". Incluso el narrador ingresa -se supone que es la perspectiva de Jesús (y toda su voz en éste su determinado destino), aunque no me lo explico- a la mente de Dios. Algo interesante puesto que demuestra que en la literatura, un narrador es más omnisciente que Dios.
Libro: El Evangelio según Jesucristo.
Escritor: José Saramago.
Año: 1991.

jueves, noviembre 05, 2009

Comentario del poeta Raúl Gálvez sobre Amor a Quemarropa.

El día martes, en La Casa de la Literatura, conocí a dos grandes amigos: al poeta, narrador, crítico, abogado y pedagogo Raúl Gálvez Cuéllar, y a Adel Cardejal, poeta y editor. Las generaciones se juntaron, y de una gran manera. Con algunos minutos transcurridos, Raúl, Adel y su humilde servidor, conversamos como si ya nos hubíesemos conocido desde antes. Una conversación amena, agradable, entrañable. Y con la licencia que nos permitimos, intercambiamos nuestros respectivos libros - Arte regresivo, libro a dos plumas entre Raúl y José Pablo Quevedo; Para que me odies como te amo, de Adel Cardejal; y el mío, Amor a Quemarropa- como si se tratara de figurillas de un álbum. De ese intercambio, Raúl, muy considerado, me envió un comentario sobre mi libro. Agradezco enormemente sus palabras. De igual manera, y tomándome el atrevimiento, yo también comentaré su libro en los próximos días, en las próximas horas a más tardar.
Copio aquí el comentario del maestro Raúl.
Comentario del poeta Raúl Gálvez Cuéllar:
Amor a Quemarropa es un libro osado, crudo, irreverente pero sincero, de respiraciones cortas y alientos contenidos ante lo imprevisible, donde el narrador usa la licencia del literato para entregar un conjunto de relatos que lindan con la insolencia que sólo su juventud es capaz de liberar.
Con estilo correcto su autor despliega un contexto de atrevida obsesión por la muerte -léase intención criminal en los personajes-, y un permanente desenfado sexual donde es imposible tropezar con limitaciones.
Estamos ante un texto fuerte, impactante y amoral al estilo de Stirner y Nietzsche, en cuanto no admite sanción en las conductas absolutamente ajenas a cualesquiera consideraciones del bien y del mal.
En términos generales el manejo del discurso es interesante, y así vemos que sin ahondar en el análisis de los episodios escabrosos, podemos distinguir la alternancia en "Paz" (pag. 55), lo insólito en "Al Escritor" (43), y una clara influencia de Guy de Maupassant en "Concierto" (41) y "Regalo" (67), al dejar en suspenso al lector que desconoce el final de lo que se cuenta.
Amor a Quemarropa es un buen libro.
Raúl Gálvez Cuéllar
Lima, 04 de noviembre de 2009

martes, noviembre 03, 2009

Amor a Quemarropa en LA CASA DE LA LITERATURA.

Sin lugar a dudas, una buena iniciativa del gobierno es la creación de LA CASA DE LA LITERATURA, ubicada en la antigua estación de trenes de Desamparados, en la zona posterior del Palacio de Gobierno de Lima. Esperamos que la misma no quede olvidada con el transcurrir del tiempo. Hoy visité la casa, y en verdad, está de lujo.
Además, hay una sección en donde los escritores pueden vender sus libros. Y conversar sobre su obra -y de lo que deseen- con las personas. Su humilde servidor también se encuentra ahí. Estaré, todos los días, a partir de las 3 de la tarde. Me hubiera gustado estar antes, pero los estudios me lo impiden.
Venderé mi libro a solo 10 soles. En librerías está a 20. Pero no importa. Estoy en el módulo número 3, si mal no recuerdo. Nos vemos ahí...
Esperamos que todo el público se de una vuelta. En verdad se los digo, no tiene pierde.

miércoles, octubre 14, 2009

JUAN CARLOS ONETTI: UN CAMBIO EN LA NARRATIVA LATINOAMERICANA

JUAN CARLOS ONETTI: UN CAMBIO EN LA NARRATIVA LATINOAMERICANA

“Las novelas y cuentos de Onetti son las piedras de fundación de nuestra modernidad."
(La nueva novela latinoamericana, Carlos Fuentes)
El Pozo aparece publicado en el año 1939. Es una publicación que pasa desapercibida debido a que el contexto literario de ese entonces tenía como registro narrativo al Regionalismo. Lo que llama la atención de esta pequeña obra, apenas unas cuantas páginas, es la nueva perspectiva que se tiene de Latinoamérica y sus personajes. Ya quedan atrás los espacios rurales con sus conflictos raciales y culturales. A partir de El Pozo, un nuevo personaje hace su ingreso: el personaje urbano. Y junto con él, esa ciudad moderna que la historia urgió tener.
Juan Carlos Onetti (Uruguay, 1909 – 1994), autor de esta obra, recientemente está siendo revalorado en toda Latinoamérica. En su momento, como sucede con las obras que intentan dar una nueva perspectiva, la crítica lo pasó por alto, lo olvidó. Se ha tenido que esperar cien años desde su nacimiento para que este escritor uruguayo pueda ser considerado no solo como un mero iniciador de lo que se conoce como el Boom Latinoamericano, sino como una voz propia dentro de un continente aferrado a una reivindicación cultural. A partir de esto han surgido conferencias, homenajes póstumos, libros reeditados, libros-ensayos, etc.
Novelas como Huasipungo de Jorge Icaza publicada en el año 1934; Poemas humanos de César Vallejo en el año 1939; El mundo es ancho y ajeno de Ciro Alegría en el año 1941; Agua y Yawar Fiesta de José María Arguedas publicadas en 1935 y 1941 respectivamente, nos dan un panorama amplio de lo que se venía contando o dando a conocer a través de la literatura latinoamericana: el indio –con todos sus sentimientos- en un espacio conflictivo por saberse de una raza inferior ante otras que buscan pasar sobre él. Excepciones como Jorge Luis Borges, que por esos años publica Historia universal de la infamia (1935) y Adolfo Bioy Casares con La invención de Morel (1940) nos muestran que no todo estaba dicho en este vasto campo que es la literatura. Estos últimos escritores prefieren o lo urbano o el mundo fantástico para contarnos sus historias. Por esos años se estaba olvidando la urbe, el centro en donde la modernidad jugaría su papel más demoledor. Y es junto con estos dos escritores argentinos, que aparece la figura de Juan Carlos Onetti, que apenas con treinta años, logra publicar una obra que ubica a un personaje dentro de la urbe misma: El Pozo (1939), rompiendo la tradición, el canon indígena.
¿Qué podría haber pretendido Onetti al publicar su obra? Sin lugar a dudas, mostrarnos una nueva mirada del hombre latinoamericano, atrapado en un mundo donde la imaginación es compañera y opción única ante una realidad vacía, rutinaria, restringida, que inspira hastío y lamentación totales. Y es todo esto que hace de Onetti una voz propia del continente. Onetti, por la temporalidad de sus obras, podría considerárselo como un antecedente de lo que en Europa se daría a conocer como Existencialismo, ya que sus personajes son seres marginados, angustiados, incomprendidos, incapaces de comunicarse con los demás, ya sea porque no hay deseo de hacerlo o porque no existe el canal por el cual lograrlo.
En el presente ensayo mostraremos, con más detalle, estos puntos importantes en la obra de Onetti, intentando –porque sí- comprender este espacio complejo que el escritor ha creado. Nos basta el hecho de que las personas que lean este pequeño trabajo, vuelvan su mirada hacia la obra de este escritor, y tratar de descubrir en él, a uno de los escritores endémicos de lo que es América Latina: un continente pesimista, ocioso, limitado, incomunicado, aislado como una pequeña isla mientras los demás giran alrededor suyo, y por qué no decirlo, también lleno de esperanza en un futuro, en un mundo mejores, en donde todo lo que deseamos puede ser real. Si nos detenemos en las palabras finales, en esa esperanza que se señala, notaremos también que en Onetti mismo radica esta esperanza. Y esperanza, para él, es la imaginación, la literatura misma… empecemos!!!
(Este pequeño apartado lo completaré en los siguientes días. Espero que les pueda servir).

lunes, agosto 31, 2009

Cuentos Andinos: Enrique López Albújar.


CUENTOS ANDINOS (1920)

(ENRIQUE LÓPEZ ALBÚJAR, Chiclayo, 1872 - 1966)

Cuentos Andinos es una compilación de cuentos que intentan definir de una manera distinta al indio, ya que en anteriores novelas se dibujaba a éste como un ser de sentimientos buenos, un ser siempre sumiso que carece de autonomía. En las historias de Albújar, al indio se lo retrata como un ser que alberga sentimientos de muerte, de cólera, de odio, de egoísmo, de locura, de venganza, y otros que lo hacen ser –una bestia- brutal, un ser casi demoníaco.

Es interesante ver aquí, que el indio no respeta o no se somete a las leyes de su pueblo. La única ley que el indio tiene es la que lo motiva a hacer hechos vejámenes: la ley de sus instintos. Si existe un sentimiento personal que estimule al personaje a hacer algo, este sentimiento valdrá más que la ley colectiva. Cuentos como “Los tres Jircas”, “Ushanan-Jampi”, “El hombre de la bandera” muestran a personajes que no tienen miedo de ir contra la norma. En algunos casos se verá al indio como un ser egoísta (el primero de los cuentos mencionados), o como un ser capaz de ennoblecer al lector. En “Ushanam-Jampi” el indio va contra la ley debido a que no soporta la idea de ser desterrado de su queridísima tierra, donde habitan su madre, su hogar). Prefiere el peligro o la muerte antes que ello. En “El hombre de la bandera” el personaje principal no tolera una ley extranjera, y recluta a un grupo de indios para revelarse contra el orden externo. Este último cuento nos muestra, además, un mensaje utópico para el Perú. Se nos muestra al indio como un ser capaz de revelarse, con autonomía, con un mensaje altruista que la historia se ha encargado de desmentir: ver al Perú de todas las razas conviviendo de la mejor manera. No hay diferencia de clases. “Así es. ¿Y el Perú no es una comunidad? –gritó Pomares-. ¿Qué cosa creen ustedes que el Perú?” “Compañeros valientes: esta bandera es Perú; esta bandera ha estado en Miraflores. Véanla bien. Es blanca y roja, y en donde ustedes vean una bandera igual allí estará el Perú. Es la bandera los mistis que viven allá en las ciudades y también de los que vivimos en estas tierras. No importa que allá los hombres sean mistis y acá sean indios; que ellos sean a veces pumas y nosotros ovejas. Ya llegará el día en que seamos iguales. No hay que mirar esta bandera con odio sino con amor y respeto, como vemos en la procesión a la Virgen Santísima (…)” (El hombre de la bandera).

Es preciso señalar que los Cuentos Andinos tienen un hilo conductor apoyado en vasos comunicantes. No son cuentos separados. Todos suman una característica de un mismo objeto-sujeto de estudio: el indio. En las ciudades de Chupán y Chaulán giran todas las historias. En estas dos localidades de Huánuco el indio es presentado como un ser supersticioso. Léanse los cuentos “La Mula de Taita Ramun”, “Licenciado Aponte”. Todo puede ser cambiado en el indio, menos su cosmogonía, sus ritos, sus temores, sus miedos… todo esto agrupado, como ya se mencionó, en sus supersticiones. Y aunque el cuento “La mula de Taita Ramun” se puede presentar como una crítica a éstas, eso no escatima que el indio sea un hombre supersticioso. Aquí están los Jircas, el Supay, la Coca.

Otra característica –individual, ya que los cuentos no pretender ser generalizados- del indio de Chaupán y Chaulán es que en ellos existe un factor sangre que marca su destino. Los hijos son aceptados o repudiados de acuerdo a la vida que llevaron sus predecesores, es decir, serán vengativos, brutales, violentos, asesinos. En “Cachorro de tigre”, Ishaco –personaje principal- es un pequeño asesino que poco a poco va a convertirse en uno de los más temibles asesinos de la comunidad. Es aquí, en este cuento, en donde se ve con más claridad, que en el indio todo puede modificarse, menos su lado bestia, su lado indio (Esa es la asociación que el libro sugiere).
Todos los 10 “Cuentos Andinos” han sido escritos bajo una estructura tradicional. Siguen un orden cronológico normal. Solo 2 cuentos –“El campeón de la muerte” y “El caso Julio Zimenes”- presentan una estructura novedosa. A esto se le suma un lenguaje propio de los indios que da mayor verosimilitud de lo que se narra.

Lo que me llamó la atención –particularmente- de estos cuentos, es que al parecer Albújar ha pensado muy bien en el orden de presentación de sus cuentos. Estos inician con “Los tres Jircas”, una leyenda que nos va introduciendo a la cosmovisión indígena, la cual se conocerá poco a poco en el proceso de lectura de los demás cuentos. Y al terminar de leer cada cuento ponemos en duda los hechos que se nos presentan. Y he aquí que Albújar cierra su libro con el brillante cuento “Como habla la coca”, una historia que busca confirmar no solo la importancia y la significatividad de una determinada planta, sino la confirmación de TODA el alma indígena, que a través de esta planta –la coca-, se presenta al indio como Albújar quiso definirlo.

Una buena cantidad de cuentos. Diez historias geniales. Diez historias para no olvidar.
Corriente a la que pertenece: Se ubica a Cuentos Andinos dentro de la corriente denominada Indigenista.