Quizá tuve que haber colgado este cuento antes de la publicación de mi libro. Pero bueno, como hace tiempo que no posteo un texto mío, comparto con ustedes REUNIÓN, que es el cuento que abre AMOR A QUEMARROPA, libro de cuentos que llegué a publicar a mediados de mayo del presente año. Recuerdo que este cuento apareció publicado en QUIPU, el blog que dirigía Gustavo Faverón. Y recuerdo mucho las críticas que recibí debido a que envíe el cuento en su primer borrador. Y obvio que no me molestaron, ofendieron o algo parecido. Sino por el contrario, las verdaderas críticas sirven de mucho. REUNIÓN también se encuentra perdido por algunas revistas electrónicas, y fue con el cual obtuve una mención honrosa en el IV cuentatón organizado por la municipalidad de Jesús María. Este libro está conformado por 15 cuentos. Considero que REUNIÓN es el cuento que sirve como epítome del libro, y con el cual podrán hacerse una imagen previa de AMOR A QUEMARROPA. Por cierto, mi libro lo pueden encontrar en la FERIA DEL LIBRO "RICARDO PALMA", en el stand "ALPE".
Espero que se den una vuelta por la feria. Fui el día jueves y la verdad es que siempre sorprenden a uno. Doris Moromisato cumple su función de la mejor forma. El público no saldrá decepcionado. Lo puedo garantizar.
Reunión
"Es natural que haya consecuencias
al romperle el corazón a un maldito matón".
Kill Bill Vol. II
Primero: una reunión con personas confiables. Segundo: tu ex enamorada hace su ingreso para presentarnos a su nueva pareja. Tercero: los vinos trepan lentamente. Cuarto: una favorita pieza musical te invita al centro. Quinto: observas detenidamente a Nadia. Sexto: recuerdos renacen cuando te encaminas hacia ella. Séptimo: un tipo se te interpone. Octavo: un empujón consigue derribarlo. Noveno: la tomas del brazo y sales de la reunión, mientras el caído es pieza de golpes financiados por ti. Décimo: frente a frente le dices que no la has podido olvidar, y súbitamente un beso los une. Dejan la reunión, olvidando el motivo: tu onomástico. Tomados de la mano caminan en silencio por las calles. Las tenues luces de algunos postes alumbran lo que tienen que alumbrar: dos seres abandonados al presente, al momento. Y a unos cuantos metros, el espacio al cual se dirigen: un hotel. Ahí te esperan ellos.
El recepcionista te entrega la llave del cuarto ya alquilado por tus amigos. Suben hacia el tercer piso. En su mirada notas predisposición, "un confío en ti" pronunciado, el cual te hace su dueño provisional. Tu celular vibra. Pides unos segundos a Nadia para contestar la llamada, y te alejas un poco. La confirmación de la voz te hace sentir regocijado. Era lo que necesitabas oír. Cuelgas y vas directamente hacia la chica que te espera en la puerta del cuarto. La besas tocando sus pequeños senos. Introduces la llave e ingresan. Una oscuridad los envuelve. Enciendes las velas aromatizantes preparadas para la ocasión. Empiezas a desvestirla, y te percatas, por vez primera, de que la niña de diecinueve años ha quedado relegada, olvidada en la nueva anatomía que tus ojos presencian dificultosamente. Llegan a la cama y el sexo se vuelve el protagonista. Acomodándose para una nueva postura, ella los ve. Sentados, con las piernas abiertas, ellos se masturban.
Nadia intenta desesperadamente separarse de ti. Sus gritos son estruendosos. Nadie la escuchará. El hotel está dispuesto a tu dinero. El recepcionista es Ricardo, un antiguo condiscípulo de la universidad. Cuando le comentaste la idea no la aceptó, pero después de que le propusiste una buena suma de dinero, más de lo que ganaría en un día entero, aceptó. Fue así que se convirtió en tu nuevo cómplice.
Los gritos continúan. Le propinas un fuerte golpe en el rostro para que guarde silencio. Sus lágrimas se mezclan con una línea de sangre que fluye desde su nariz. Te pide explicaciones. "¿Se las das o no?", piensas. Pero sólo te limitas a propinarle otro golpe. Tu participación en el cuerpo y en la vida de Nadia, terminó. "Ya no hay nadie más a quien joder", dices interiormente. Y sabes que es la verdad, la única verdad. Das la señal para que ellos continúen. La amarran en la cama, y empiezan a tomarla. No sientes piedad alguna por ella. Cuando le dijiste que aún no la habías podido olvidar, fue para traerla a este lugar, a esta situación. Sabías que por más que ella continuaba con su larga lista de enamorados, no conseguía apagar la candencia de tus recuerdos. Te paras para proporcionarles a los hombres que tienes al frente ciertos cuchillos y navajas. "Hagan lo que deseen", les dices, y sales del cuarto.
Cuatro horas han pasado hasta que Carlos y Enrique llegan al bar en donde te encuentras. "Ya, Jesús. Todo hecho". "¿Y los cuerpos?", preguntas. "No te preocupes. Nunca aparecerán". Y se marchan cuando les entregas el fajo de billetes en agradecimiento por su trabajo. Terminas tu vaso de ron y, ante la vista de los pocos parroquianos, coges tu arma y te das un disparo en la cabeza.
De AMOR A QUEMARROPA (editorial Casatomada).
Año de publicación: 2009
Tuve que caminar por todo el Jirón Ica para dar con la dirección que me habían facilitado. Objetivo: conseguir el libro de "HORA ZERO: los broches mayores del sonido". Debido a cargas académicas, me fue imposible ir a la presentación que se dio en la Biblioteca Nacional. Pero NI CAGANDO. Tenía que conseguir ese librazo sí o sí. Ahora lo tengo en mis manos, y no puedo dejar de sentir un gran afecto e identificación enormes. "(...) y a nosotros Señor Mañana / a nosotros que nos rompa el viento / pero que jamás nos jodan" (Arquitectura del amor, de Eloy Jáuregui). 




